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| La mesa de lectura, de izquierda a derecha: Patricia Ortíz Lozano, Juan Carlos Quiroz, Luis Alberto Navarro, Laura Rojas, Adriana Tafoya y Mónica Nepote. |
sábado, 16 de junio de 2012
Adriana Tafoya en las XV Jornadas Lopezvelardeanas 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
La revuelta infinita de Leopoldo Ayala
En el Homenaje Metropolitano 2012 al poeta Leopoldo Ayala
Por Adriana Tafoya
“La violencia no proviene de las masas: en ellas es un derecho, una situación en que se las coloca, una necesidad revolucionaria, un intento —el más profundo— de romper el cerco. La violencia viene siempre del Estado, de los círculos del Poder. El Estado no es otra cosa que una forma organizada de la violencia”, José Revueltas. Noviembre de 1971, México.
Leopoldo Ayala nace en la Ciudad de México en 1939, poeta de obra vasta, que ha tenido gracias a ella diversos reconocimientos, entre estos, una de las menciones honoríficas en el Premio Olímpico de Poesía, México, 1968, junto con Horacio Espinoza Altamirano, Jaime Labastida, Raúl Leyva y Eduardo Lizalde, por mencionar algunos, convocado por la Comunidad Latinoamericana de Escritores y por Ecuador 0° 0° 0°, revista de poesía universal, dirigida por Alejandro Finisterre. Un año antes, apareció reunido con los poetas Raúl Garduño, José Carlos Becerra y Alejandro Aura, en un libro valiosísimo, Poesía joven de México, editado por Siglo XXI. Menciono esto, porque es la época al filo del movimiento del 68, que marcaría un antes y un después, no sólo para Leopoldo Ayala, sino para todo México.
Ayala es un digno exponente de la poesía, digámoslo así, épica popular revolucionaria. Junto con Efraín Huerta, Pedro Garfias, Miguel Hernández, Alberti, Lorca y León Felipe, como también Cardenal, Neruda, Benedetti, Castillo, Guillén, Vallejo y Enrique González Rojo Arthur. Poetas de gran envergadura, que han entregado su lirismo a esta épica popular, tan valiosa por su conexión con la gran problemática política de sus países. Este género poético es el mayor aliado para las comunidades, por su cercanía, su recuento, y su consigna para la conciencia civil. Este homenaje que se organiza para el poeta Leopoldo Ayala, no es en realidad un evento político, sino un homenaje a la poesía revolucionaria, porque esta es una herramienta de poder y entrega para los hombres y las mujeres de la gran patria que es la humanidad. A Leopoldo Ayala, se le ha estereotipado como un poeta de consignas y de panfletos para mítines, porque para las élites en el poder, la poesía en su sentido más purista, es para la poesía. Apenas en palabras de Eduardo Langagne (director de la Fundación para las Letras Mexicanas y uno de los formadores de los nuevos valores de la poesía nacional), cuando se le preguntó por el estado de la poesía social en un encuentro de escritores en Guadalajara, se refirió a la poesía de Leopoldo como “un cúmulo de panfletos y de protestas de bajo registro”, ya que la poesía según Langagne “debe trascender su tiempo, y no quedarse estancada en un tiempo social”. Esta percepción de Langagne, Ibán de León la deja más clara (en la revista religiosa-literaria Conspiratio) cuando apunta que la labor del poeta es, según Langagne “labor meticulosa y pulcra, se desarrolla, lo mismo que su vida, paso a paso, sin precipitaciones”, y por otra parte es el avance ilimitado del Poder Iluminador, que en versos del mismo Langagne apunta, es “la única manera de que el mundo alcance una extensión ilimitada”.
Es por esto que no debemos olvidarnos de Leopoldo Ayala. De su poesía. Ya que su trabajo es sustancial para la épica de nuestro país, como lo fue Homero para todo Occidente. En este sentido, Ayala reasume la posibilidad de un comienzo distinto, pues hace épica de una realidad mexicana, que aunque emparentada con la historia universal en la lucha por obtener el poder, son sus protagonistas diferentes, otros, con lenguas ajenas a las del bardo griego, a las del Cid Campeador, y lo leemos en poemas dedicados al movimiento del 68, en el poema 10 de Corpus, Primera marcha y Ni una muerta más, por mencionar algunos de los más poderosos y conmovedores.
Leopoldo Ayala nos entrega una lírica social no menos estética que su épica. Y no menos conmovedora para estar en las memorias de la poesía mexicana, o encontrarse en los mil poemas mexicanos en el papel de la Revolución. Por eso el poeta Leopoldo Ayala nos recuerda en cada verso, en cada poema, que no hay postrevolución, porque la revolución nunca se acaba.
miércoles, 16 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
sábado, 10 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
Adriana Tafoya enfrenta a Kasparov
Karpov y Kasparov brindaron en la UNAM experiencia
sadomasoquista
Con el dudoso honor de haber sido la primera celebridad en ser derrotada por Garry Kasparov –en su caso, se diría que fulminado, a juzgar por los 11 minutos que duró la partida de ajedrez–, Marcelino Perelló confiesa: Me sentí como aquellos gladiadores que lo único que sabían era que iban a morir...
, pero matiza a manera de justificación: no soy un empuja-maderas ¿eh?. Él es un Gran Maestro
.
Esta vez, las partidas simultáneas en las que participaron los legendarios ajedrecistas Kasparov y Anatoli Karpov fueron 25, pero el lapso invertido en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM fue el mismo que la víspera: una hora y 30 minutos. Ahora no fueron universitarios con más formación de ajedrecistas, sino políticos en retiro, ex secretarios de Estado, poetas, escritores, músicos, comunicadores, cuya pasión o pasatiempo ha sido, por años, el ajedrez. Sin embargo, todos fueron igualmente liquidados, mas temprano que tarde.
Orso, hijo del escritor, Juan José Arreola, fue quien opuso mayor resistencia de todos los participantes. Tras hora y media de duelo mental con Karpov, reconoce que fue irremediablemente vencido por un precipitado enroque por flanco de rey...
.
Elocuente al hablar, como su padre, Orso hace una larga descripción de las fatales consecuencias que tuvo semejante decisión. No supo cuánto duró su partida y, apasionado como es de este juego, despliega a partir de ahí su teoría del tiempo en el ajedrez:
No se cual fue el tiempo real. Al estar jugando perdemos el sentido del tiempo, el ajedrecista entra al mundo maravilloso del ajedrez, se sale de la realidad y entra a otro tiempo... Es como la teoría de la relatividad...
.
Su hijo Alonso Arreola, igualmente apasionado de lo que su célebre abuelo definía como la única ocurrencia humana que queda fuera del ser humano...
fue mucho más pragmático para confrontar al Ogro de Bakú, como llama a Kasparov.
Músico de profesión, fue avasallado por la agresividad del Gran Maestro; sin embargo, reivindica el orgullo de haber colocado en jaque al rey de Kasparov. Ni más ni menos, jaque al Gran Maestro. Una honra inigualable, así haya sido mediante una maniobra flagrantemente suicida –estúpida
, reconoce él–, como sacrificar la dama antes de precipitar su rendición al siguiente movimiento.
A las 11:40 horas, Karpov movió el primer peón y comenzó esa experiencia que, a decir de los protagonistas, fue una suerte de sadomasoquismo: deleite y sufrimiento, éxtasis y agonía. Todo en medio del silencio de la sala, sólo interrumpido con aplausos que paradójicamente anunciaban la muerte de otro rey o la rendición de otro participante.
Le dije: Maestro, si me ha de matar mañana, máteme de una vez
, admite Fernando Rivera Calderón, a quien le duró 12 movimientos esa confusión de emociones que conjuga el ajedrez. Como humorista que es, concibe la experiencia como una broma que valía la pena vivir.
Comunicador de larga trayectoria, Ricardo Rocha fue otro de los convocados a la sala Nezahualcóyotl, con la suerte
de enfrentar a Karpov, un poco más paciente con sus adversarios que Kasparov. Rocha mide su experiencia en el aguante de movimientos: 17 o 18 a un Gran Maestro lo tienen satisfecho porque la partida fue como un traslado a otro planeta.
De pronto te hacen unas maniobras que sólo las entiendes tres o cuatro jugadas después...
Quizá el ensayista y diplomático Víctor Flores Olea es quien más románticamente describió los movimientos de los ajedrecistas rusos: Tienen el violín perfectamente afinado
. Es la explicación de su derrota.
Al igual que la víspera, la vehemencia en el juego de Kasparov hizo que concluyera mucho tiempo antes que Karpov. Nadie pudo disputarle una partida por más de una hora. Y es que todos coinciden: conforme iban siendo derrotados, las partidas de quienes habían logrado sobrevivir adquirían un ritmo de vértigo con Kasparov.
Adriana Tafoya tiene como pasiones la poesía y el ajedrez, las que, por extraño que parezca, ha reunido en un libro dedicado a este deporte-ciencia-juego. Su publicación le valió su lugar para disputar una partida con Kasparov, oportunidad que no desperdició. Fue quien mas resistió los embates, nada amigables, del ex campeón del mundo, no fue mate, sino una rendición
, en una explicación para entendidos que sugiere no haber pasado por la pena de padecer un jaquemate.
Fuente: La Jornada
Las simultáneas de Kasparov y Karpov vs. celebridades del México actual
Fotos: Nadja Wittmann, ChessBase
Los invitados a las simultáneas contra Kasparov
1 Hilda Acevedo
2 Alonso Arreola
3 Alejandro Bichir
4 Luis de la Torre
5 Víctor Flores Olea
6 Miguel González Avelar
7 Gonzalo Guerrero
8 Tomás Hidalgo
9 Manuel López Michelone
10 Marcelino Perelló
11 Fernando Rivera Calderón
12 René Santoveña
13 Adriana Tafoya
14 Valentina Batres
Los invitados a las simultáneas contra Karpov
2 Antonio Ayala Marco
4 Odiseo Bichir
5 Fernando Chamizo
6 Gregory Trozanskiy
7 Gonzalo Martínez Corbalá
8 Juan Carlos Lomónaco
9 Iván Penie Rodríguez
10 Iván Pirrón
11 Ricardo Rocha
12 Arturo Xicoténcatl
13 Sergio Zepeda Gómez
Fuente: Chessbase
“Despachan” Kasparov y Karpov a 26 en torneo de ajedrez UNAM
ENVIADA PROVINCIA
México, DF.- Por segundo día consecutivo, el genio de los Grandes Maestros iluminó la Primera gran Fiesta Internacional de Ajedrez de la UNAM 2010, donde Garry Kasparov y Anatoly Karpov volvieron a enfrentarse en partidas simultáneas a 26 rivales, a quienes despacharon en menos de una hora.
Los asistentes a la Sala Netzahualcóyotl fueron nuevamente testigos del talento de estos dos eternos rivales, que ante un grupo de celebridades de la vida cultural, política y académica del país protagonizaron otra batalla, pero esta vez contra el tiempo, para acabar primero con su respectiva mesa de rivales.
Las personalidades contrastantes de las dos legendas rusas del ajedrez, que en la década de los 80 protagonizaran la rivalidad más sonada por el Campeonato Mundial, volvió a reflejarse en su forma de jugar.
Kasparov, dinámico e implacable, apenas llegaba frente a a sus rivales y ya sabía el movimiento a realizar, por lo que no sólo fue el primero en cerrar una partida en menos de 25 minutos sino que despejó rápidamente la mesa en la que estuvo, entre otros, la poetisa Adriana Tafoya, única capaz de retener por más de 30 segundos al campeón ruso frente a su tablero.
La mesa de Karpov llevaba otro ritmo, marcado por su carácter calculador que realmente puso a más de un rival a sufrir, como lo reflejó el rostro del actor Odiseo Bichir, que mostró un poco de drama cuando un movimiento del ruso lo puso fuera de batalla, o como lo expresó el periodista Ricardo Rocha al terminar la partida, “le aguante 18 rondas, ya es ganancia, porque yo sentía que luego luego me iba a echar”.
Fuente: Provincia
Otras notas:
boletin unam, la nota México, el Universal, todo México es ajedrez, Ajedrez y democracia, expreso.com, proceso.com, Emeequis, Ajedrez en México, canal de noticias tv 88, Proyecto laba, pulsoslp, revista el mundo de San Luis Potosí, Fotosanpa.com, Reforma Diario entre otros.
martes, 29 de noviembre de 2011
Moebius (poetas nacidos en los 80), con contraportada de Adriana Tafoya








