martes, 8 de junio de 2010

Sobre Silencios de agua, en Milenio

Intrínseca relación entre la poesía y la naturaleza

Se inspira en sus formas y ritmos; en sus tendencias al desorden y a la simetría, tal y como se aprecia en libros como “Silencios de agua”, de Estephani Granda Lamadrid.

A pesar de su basamento cultural -que, al mismo tiempo, la restringe y la ilumina- la poesía no se encuentra alejada de la naturaleza. De este modo, se inspira en sus formas y en sus ritmos; en sus tendencias al desorden y a la simetría; en la constancia de sus cantos y en la sabia serenidad de sus silencios. Así, no es extraño que esta relación, tan cercana y complementaria, desemboque en libros como “Silencios de agua”, de Estephani Granda Lamadrid.

Publicado por el Instituto Mexiquense de Cultura e incluido en Piedra de Fundación y la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, este breve –pero sustancial– recuento de poemas constituye una búsqueda emotiva alrededor de una multiplicidad de temas, como la vida, el deseo, el amor, el odio, la memoria y las trayectorias por la ciudad. Aunque la mayoría de estos tópicos –tan antiguos como actuales, pues provienen de lo intemporal de la esencia humana– se identifican con diversos estados del agua –desde la llovizna hasta el océano–, para Adriana Tafoya, poeta y editora capitalina, en este volumen “tienen lugar todos los elementos: el mar y su tormenta; el viento soplando al fuego; la tierra hecha de polvo”.

En efecto, a lo largo de “Silencios de agua”, Granda Lamadrid despliega una capacidad de percepción altamente minuciosa, de sorprendente exactitud, que se traduce en imágenes de aliento adánico y revelador. De esta manera, la voz lírica descubre un mundo nuevo, desenvuelto entre himnos que festejan la sensibilidad –“qué ligera es esta lluvia / qué hermoso ángel te vuelves para tocar mi lengua”– y salmos que custodian la introspección espiritual –“yo canto en mi lengua con la voz escrita / con el polvo de mis huesos arados por el mar”–. Al final, encarna una tentativa por reconciliar el gozo carnal con la elevación espiritual; el amor con las destrucciones del tiempo.

Por estas razones, “Silencios de agua” también consigue conjuntar el fondo –es decir, los temas y las perspectivas adoptadas por su autora– con la forma –o sea, el lenguaje y la disposición de los versos–. De este modo, los versos fluyen con una naturalidad líquida que, según Oscar Wong, poeta y crítico chiapaneco, encarna “una respiración salmódica, basada en un universo acústico que conduce al lector del plano habitual, cotidiano, a una dimensión estética más dinámica”. En último término, esta primera entrega de Granda Lamadrid gravita con la intensidad de las obras iniciáticas, con la luz de los poemas que anticipan nuevas mañanas.

Margarita Hernández

viernes, 4 de junio de 2010

Experimentación e imaginarios heterogéneos

Jaime Coello y Adriana Tafoya en la sala Adamo Boari.

En el ciclo Nuevas Voces de la Literatura Mexicana
Comunicado No. 792

Ingrid Valencia, Javier Peñalosa, Adriana Tafoya y Jaime Coello,

ofrecieron una muestra de su producción poética


Una muestra de la experimentación y espíritu que dan como resultado temperamentos poéticos de lo más diverso, caracterizó la más reciente sesión del ciclo Nuevas voces de la literatura mexicana, en la que participaron Ingrid Valencia, Javier Peñalosa, Adriana Tafoya y Jaime Coello, quienes hablaron de sus motivaciones creativas y dieron lectura a algunos de sus trabajos.

Organizado por Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, el ciclo tiene como propósito difundir lo más destacado de la lírica joven del país y ofrecer un panorama de las tendencias estéticas actuales en la literatura.

Ovidio Ríos, Jaime Coello y Adriana Tafoya.


Ingrid Valencia (ciudad de México, 1983), poeta, conductora de radio, gestora cultural y directora de la revista La Manzana, arte & psique, señaló que para ella la poesía existe aislada del poema. Es decir, que el poema rescata ciertos momentos, cierta luz de las cosas, aunque habite en lo negado o en lo que no percibimos de manera superficial; de esta suerte, “la podemos encontrar en la pintura, en la música, en el terror, en el miedo, la poesía es nuestra parte más humana y la que nos conecta con los otros”.

La autora del poemario La inacabable sombra, se pronunció partidaria de la tradición y afirmó que se ha esforzado por integrarse a ella con el fin de dar propuestas distintas. De ahí que actualmente su objetivo esté centrado en hurgar en las formas, en crear sonetos sin rimas, pues considera que esta última ya no es una propuesta actual. Y si bien cree en la métrica, en su opinión el ritmo debe estar en estructuras previamente calculadas.

Por su parte, Javier Peñalosa, autor de Aviario y del libro infantil El día que María perdió la voz, señaló que desde niño le han llamado la atención las palabras y sus sonidos. Comparó a las rimas y las formas tradicionales con un vaso o un recipiente, en donde el contenido tiene que caber forzosamente, tendencia combatida a lo largo del último siglo por las vanguardias, cuyo legado en su opinión dejó algunas cosas un poco locas y ortodoxas.

Ingrid Valencia, Javier Peñalosa y Ovidio Ríos.

Sin embargo, reconoció que dichas vanguardias trajeron también espacios de libertad que permitió a los poetas hacer un vaso a la medida de su contenido. Así, cuando escribe no se siente sujeto a reglas rígidas, sino que echa mano de una libertad que le permite sentirse más cómodo y preciso con lo que quiere expresar.

Adriana Tafoya, Premio Slam de Poesía (2007) de la Alianza Fancesa y segundo lugar del Concurso Nacional de Poesía El Laberinto (2004), indicó que sus referentes poéticos a los que adoptó como primeros maestros son Enrique González Martínez, autor de Tuércele el cuello al cisne y su nieto, Enrique González Rojo, poetas que en su opinión, siempre se deben barajar, leer y releer, porque tienen mucho que aportar.

Comentó que actualmente se ha dedicado a leer ensayo, así como poesía de algunos de sus compañeros, tanto por gusto como por estar enterada de lo que se está escribiendo y así conocer el rumbo estético de la poesía actual. “Entonces, no sólo por respeto a mis colegas sino por verdadero interés y amor a la poesía, estoy leyendo a varios de ellos”.

El poeta, dramaturgo, periodista y corrector de estilo Jaime Coello, quien básicamente ha publicado su obra en internet, señaló que su estilo se basa en la recuperación del habla popular, como en algún momento lo hizo Guillermo Prieto por ejemplo.

“La cosa surge –añadió-, porque en la poesía hago un juego tipográfico que nace como producto de una necesidad plástica de disponer del poema como si fuera un cuadro y, al mismo tiempo, me sirve como notación para los cambios y las inflexiones de la voz del caló chilango”, puntualizó.


Para él, la rima es una herramienta más, un elemento que le da una cadencia musical al texto. En su caso, refirió que su principal interés es hacer una poesía más clara, “pues con esto de las vanguardias y la ruptura de ciertas formas, hemos llegado a un grado de abstracción en las palabra que al final confunde. Entonces, creo que tiene que haber un esfuerzo para ser claro en lo que se dice, para que vuelva a tener sentido leer poesía”.


http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa_detalle.php?id=4929
México / Distrito Federal

martes, 25 de mayo de 2010

Lectura de Adriana Tafoya en Bellas Artes

  • Nuevas voces de la literatura mexicana

Jóvenes poetas se reunirán a compartir una lectura de su obra, para dar a conocer sus intereses estéticos, sus inquietudes y sus experiencias con respecto al quehacer literario en nuestro país.

Participan: Ingrid Valencia, Jaime Coello, Adriana Tafoya y Javier Peñalosa

Modera: Marianne Toussaint

Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes

Miércoles 26 de mayo, a las 19:00 horas

Entrada libre

jueves, 11 de marzo de 2010

La belleza de empollar huevos azules para desteñir de nuevo el cielo y entinte de mar el sol

Últimas palabras a Mariana
antes de ser destruida por el serrucho de la muerte


Separa el torrente de la cabellera
Mariana querida
y deja te penetre la belleza
(la verdadera)
La que desgarra por cuchillo de mil uñas
rebana músculos y se eleva hasta la mente
La que destroza mitos, la que aplasta deidades
La que destruye historias y falsos versos
en la hermosura de un trueno a la una de la tarde
y más aún, su voluntad el viento
azotando árboles, arrancándole
pájaros a los nidos
entregándolos a su fragilidad, a su inútil muerte:
tronido estrellándose música contra el cielo.

La longeva belleza Mariana
Cómo reconocerla cuando ella alumbra
O apaga los caminos de tu yo
que se destroza hecho trizas como el tiempo
yo embarrado al que pudo ser tu yo
Caracol dejando residuos de lo que pudiste ser:
el negro florecimiento de un cuervo para la inteligencia.

Aún sin saberlo
ella está ahí, desnuda sobre cenizas:
(la belleza) lechón negro en charola de plata
en el sudor frío de la piedra
en un sueño encharcado
en bocacalles y casuchas mojadas
en el chapoteo de los viejos y grandes barcos
destejiéndose rojizo mar
—limo descuajado en agridulces siniestras natas—
Ella estará ahí hecha mar
y en el mar sobre la arena (espuma)
guadaña que regresa
otra una y otra vez
para segar las piernas
de los que en paz caminan
descalzos, humedeciendo deseos
sin querer nada.

Vamos, separa los dedos
abre la mano y digamos
que si la belleza es manzana
y nace para morderse
muérdela, para de ella nutrirte, Mariana
y tener algo más que espíritu
algo más profundo que no el ánima
más interno [donde se realiza el Acto
que te da la esencia]
y no sea simplemente el alma.

Guardemos todos pájaros bajo la falda

Alejémonos de la absoluta blancura
de pechos minimalistas y lunas griegas
Césares castrati y ángeles perversos.
De sus volantes y sus frunces, alejémonos
dejemos de flotar en la espuma de esas mentas
—que somos polvo maliciento—
mantengamos los dedos activos
aunque sean silencio las notas del piano
y estén vibrosas, toqueteantes por aquí y por allá,
las teclas de este enorme amante negro.

Guardemos hombres y mujeres bajo las faldas
pajarillos de todos colores,
tibiemos la piel de madre-humedad
para que no aleteen pequeñas sus pestañas por el frío
y suden consuelo en el aislamiento.

Seamos oscuros
y huyamos de la absolutista elocuencia del cielo,
apretemos con las piernas tantos pájaros como se pueda madurar
hasta que revienten de blancas y puras plumas
como hacen las más tercas, temibles y amorosas muchachillas
con su manchón de vellos.
Entonces volarán los gorriones de la garganta
y posible es —que sólo así— listos estemos
para pertenecer al elegante mármol del cementerio y ser
un puñado
de flores agresivas.

El derrumbe de las Ofelias

Desconfía

que tan importante es el silencio

que necesario es no callar

Del chapoteo de los lagos

desconfía, del murmullo de los ríos

del reflejo débil de los charcos

Porque mujeres extrañas

se sumergen en los mares

y en cada estanque la silueta

de alguna Ella

se encharcó

No son hierbas negras

los cabellos desmadejándose

entre nenúfares enmarañados

Son cabelleras destejiéndose en encaje

como viejas telas en el agua

Extrañas mujeres se ahogan en los estanques

y bajo narcisos, reposan

Sus cabellos en el agua se derriten

Se sumergen, tal vez

cuando el mundo

se hace incomprensible

y buscan respuestas tragando agua

Luego

sucede lo contrario

y con sus cuerpos nutren de sabiduría

al pájaro, dan color a sus plumas

al siervo que lame estas aguas, al hombre

que en ellas se refleja

Desconfía, porque ellas endulzan el agua

Se nutren las flores

enrojecen sus pétalos

ennegreciendo los capullos

se endurecen

ensombran el aguaje

huele

a hembras

Algunos creen, incluso, que se vencen

y flotan sobre el agua

sólo para verse hermosas

Sus pechos en el agua, qué delicia

verlas de dios esconderse

entregadas al sueño del agua

abren las piernas

y dios (desconfía)

no las protege

no las olvida

Porque dios no fue creado para las mujeres

Y eso es tan natural como hundirse en el mar

para ver desde el fondo

piezas de ajedrez revueltas

en el puñetazo de una ola

martes, 16 de febrero de 2010

En la XXXI Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería


Presentan Adriana Tafoya, Andrés Cisneros de la Cruz, Ivan Leroy y Marco Fonz.

lunes, 1 de febrero de 2010

Inicia Poesía y Movimientoen el Metro


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Hoy inicia el Encuentro Poesía y Movimiento 2010 donde más de 80 poetas leerán poemas de su autoría sobre la ciudad y sus personajes.

Poetas jóvenes y no tan jóvenes compartiremos nuestras creaciones con los siempre insólitos pasajeros del Metro de la urbe más grande del mundo.

Este es el programa completo. Acá su tundeteclas de confianza estará el 10 de febrero en la estación Copilco y el 15 en la estación Bellas Artes.

Hay un blog donde pueden encontrar más información sobre el evento: http://www.poesiaymovimiento.blogspot.com/

Por favor, difundan la información y espero verlos por allá.

PROGRAMACIÓN
POESÍA Y MOVIMIENTO 2010

PINO SUÁREZ 01 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Iliana Godoy, Héctor Carreto, Ernesto Lumbreras, Natalia Toledo , Xhevdet Bajraj, Eusebio Rubalcava, Iliana Garma, Dolores Castro, Margarita Castillo, Dionisio Morales, Teresa Dey, Rosina Conde, Blanca Solórzano,.

SAN LÁZARO 03 FEBRERO 14:00 – 15:00 HRS
Anaïs Abreu, Medardo Maza, Eliud Delgado, Cristóbal Apanco, Octavio Solís, Itzel Atziri, Dorian Gabriel, Yaxkin Melchy, Manuel Jiménez, Mardonio Carballo, Víctor Ibarra, Miguel López, Emiliano Álvarez Pastrana, Yaxkin Melchy, Ángel Márquez Jaime.

TACUBAYA 05 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Linda Guiza, Mauricio Jiménez, Raúl Oviedo, Granda Lamadrid, Cristian Picón, Blanca Roth, Tonatihu Mercado, Paola Villaloredo, Jorge Sosa, Nadia Escalante, Ektor Rojas, Ánuar Zúñiga Naimé, Mario Dux, VAN-T.

CHABACANO 08 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Héctor Rojas, Ánuar Zúñiga Naimé, Mauricio Jiménez, Miguel López, Mario Dux, Sergio García Díaz, Jesús Gómez Morán, Adiar Villarreal, Mónica González, Nidya Gamboa, Jorge Posada, Gabriel Bolongaro, Porfirio García Trejo, Pedro Emiliano.

COPILCO 10 FEBRERO 14:00 – 15:00 HRS
Rocío González, Guillermo Vega, Pedro Juárez, Lucero Balcázar, Javier Raya, Francisco Algos, Ricardo Núñez, Gabriel Bolongaro, Adriana Tafoya, Andrés Cisneros, Cristian Picón, Eduardo Moshes, Carlos Montalvo, Arturo Sodoma, Tonatihu Mercado, Jesús Gómez Morán, Guillermo Córdova, Raúl Oviedo.

INSURGENTES 12 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Teresa Guarneros, Raúl Oviedo, Perla Schwartz, Blanca Solórzano, Arturo Sodoma, Raúl Oviedo, Lucas Matus, Denyitzel Ramos, Ximena Juliette, Lucero Balcázar, Carmen Saavedra, Patricia Luna, Fernando Cabildo, Javier Moro, Angélica Santaolaya, Adriana Tafoya, Andrés Cisneros, Guillermo Carballo, Jorge Contreras, VAN-T.

BELLAS ARTES 15 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Itzel Atziri, Octavio Solís, Javier Raya, Jorge Sosa, Alberto Vargas, Cristóbal Apanco, Guillermo Vega, Marlene Villatoro, Jorge Contreras, Blanca Solórzano, Lucas Matus, Denyitzel Ramos, Cristian Picón, Ektor Rojas, Ximena Juliette, Porfirio García, Angélica Santaolaya, Luis Ramaggio, Fernando Cabildo, Sakura B, Javier Moro, Hernán Hernández, Guillermo Carballo, Porfirio García Trejo.

BALDERAS 17 FEBRERO 14:00 – 15:00 HRS
Eduardo de Gortari, Alberto Vargas, Eliud Delgado, Thalía García Bustamante, Ícaro Volta, Jorge Posada, Alberto Trejo, Patricia Luna, Cesar Cortés, Aziz, Paola Villaloredo, Daniela Flores, Héctor Rojas, Edson Mateos, Ángel Márquez Jaime, Sergio García Díaz, Silvia Colmenero, Pedro García Pizarro.

CHABACANO 19 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Guillermo Córdova, Lucas Matus, Denyitzel Ramos, Ximena Juliette, Patricia Luna, Blanca Roth, Dorian Gabriel, Tonatihu Mercado, Emma Haret, Francisco Algos, Iliana Garma, Sakura B., Adair Villarreal. Pedro Garcia Pizarro, Raúl Oviedo.

BALDERAS 22 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Daniela Flores, Thalía García Bustamante, Elia Espinosa, Yaxkin Melchy, Alberto Trejo, Nidya Gamboa, Eduardo Ribé, Edson Mateos, Brigy Téllez, Yaxkin Melchy, Viktor Ibarra, Silvia Colmenero, Mauricio Jiménez, Pedro Emiliano.

BELLAS ARTES 24 FEBRERO 14:00 – 15:00 HRS
Rocío González, Anais Abreu, Zita Noriega, Medardo Maza, Mónica González, Nadia Escalante, Guillermo Córdova, Emma Haret, Aziz, Brigy Tellez, Cesar Cortés, Eduardo Ribé, Katia Palacios, Refugio Pereida, Guillermo Carballo, Hernán Bravo, Emiliano Álvarez Pastrana, Maria Siete Soriano

PINO SUÁREZ 26 FEBRERO 17:30 – 18:30 HRS
Iliana Godoy, Xhevdet Bajraj, Eusebio Ruvalcaba, Carlos Montalvo, Teresa Guarneros, Elia Espinosa, Katia Palacios, Marlene Villatoro, Tere Dey, Margarita Castillo, Carmen Saavedra.

viernes, 29 de enero de 2010

CARTA DE RENUNCIA PÚBLICA A LA AEMAC

ESTA CARTA TIENE COMO PROPÓSITO hacer pública y formal nuestra renuncia a la Asociación de Escritores de México, A.C. (AEMAC), por la cual pedimos nos desliguen de cualquier cercanía y relación con esta Asociación, así como también, pedimos, que por ningún motivo la AEMAC pueda pedir fondos o recursos a instituciones públicas o privadas para sus actividades, en nombre, o bajo el nombre del proyecto independiente Verso Destierro.

Renunciamos al "apoyo" económico de dicha Asociación. Si se hace un análisis de los recursos ejercidos por la AEMAC a lo largo de estos tres años, es notorio que se han monopolizado en torno a un par de proyectos: Literal y Viento en Vela. Al igual que la promoción de un encuentro internacional, el Vértigo de los Aires, por parte de los integrantes de estos mismos proyectos. Por tales motivos es que nos sentimos lejanos del carácter e interés de la AEM, que ha demostrado estar más enfocada en estandarizar el concepto de “poesía”, de tal modo que todo lo que alrededor se desarrolle sea sólo un “ruido”; forma por demás decir convencional de viciar el panorama de la poesía mexicana; de modo que estos proyectos no han dado aportaciones reales al contexto poético nacional, pues sólo han sido suma de modelos ya existentes en favor de sus intereses personales.

Los motivos de esta renuncia son de carácter ético, puesto que se han falseado los estatutos de la Asociación y han sido utilizados a su antojo y conveniencia, siendo estos maleables de acuerdo a sus caprichos para acaparar así los recursos que se piden en nombre de los afiliados.

Además de la deslealtad con sus escritores y poetas asociados, pues en lugar de aceptarlos como compañeros de trabajo en la cultura por un bien social, los ven sólo como rivales a destruir, y convierten el ámbito de los escritores en un hipódromo de “competencia empresarial”: esto incluye ataques por internet, y “descalificaciones” tanto públicas como burocráticas de los proyectos, principalmente fomentadas por el chileno Héctor Hernández Montecinos y Jocelyn Pantoja, a través de poetas jóvenes, e inocentes en el medio literario, que usan como carne de cañón. Esto puede resumirse en una frase de Pantoja, con la cual nos intentó aconsejar, y sólo evidenció su baja calidad moral en una reunión en el Centro Cultural la Pirámide: “Hay que cooptar a los escritores jóvenes para adoctrinarlos y aprendan mejor a trabajar para nosotros” (cita textual de Jocelyn, en aquel momento directora de la AEMAC).

En su momento se propusieron proyectos, pero la burocracia “especulativa” creada por el consejo de la AEMAC se encargo de que ninguno llegase a puerto, al igual que el de varios escritores asociados que también presentan aquí su renuncia. Al momento de entrar en la asociación, en el 2007, dieron a nuestra editorial un apoyo de 8 mil pesos para la edición de un libro, cosa que sucedió con otros proyectos que en su momento también se acercaron a la recién “renovada” asociación, que navegaba con la bandera de impulsar a proyectos independientes y artistas en general. Cosa que evidentemente no se cumplió.

Verso Destierro sólo realizó con la Asociación una coedición en el año 2009, (pues no hubo ningún apoyo en sí, ya que cada proyecto recibió 50 y 50 por ciento de la producción) del poemario del poeta mexicano Max Rojas, Memoria de los Cuerpos. Cuerpos I, con el cual obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía para Obra Publicada Carlos Pellicer, 2009. Único logro que obtuvimos, mismo que nos acercó en algún momento a esta asociación, para editar los libros que comprenden el extenso poema de Cuerpos, de Max Rojas, acto con el cual hemos cumplido al concretar este primer tomo con gran satisfacción, y dar por terminado este convenio, dejando así el contexto para que se sigan publicando los siguientes títulos con “diversas” editoriales independientes.

Por estas razones y amparados por la ley de libre expresión, pedimos a las instituciones pertinentes, se realice una auditoría, por motivos de transparencia, para ver en qué proporción los recursos monetarios se han monopolizado entre algunos de los integrantes de la AEMAC en relación a la cantidad de afiliados que existen.

Renuncia pública de los escritores:
Karina Falcón, Israel Soberanes, Hugo Garduño,
Homenic Fuentes, Adriana Tafoya, Víctor Manuel Soberanes,
y Andrés Cisneros de la Cruz.

Apoyamos la denuncia del poeta Marco Fonz.



29 de enero de 2010, Ciudad de México.

lunes, 18 de enero de 2010

Concierto para manzana bajo la lluvia*








*Prólogo del poemario Silencios de Agua, de Estephani Granda Lamadrid. IMC, 2009. Recién salido. Portada de Kenta Torii. 1000 ejemplares.

Por Adriana Tafoya

(Un acercamiento a Silencios de agua)

La implosión climática del mundo escrito dentro de Silencios de agua, de Estephani Granda Lamadrid, funciona a manera de un pequeño gran invernadero, especie de burbuja donde existe singular universo, que incluso incluye tuberías que conducen el aguaje interno; en él tienen lugar todos los elementos: el mar y su tormenta; el viento soplando al fuego; la tierra hecha de polvo, y también sus respectivas flora y fauna.

En estos poemas-países de Granda Lamadrid se desarrolla una serie de paisajes de naturaleza marchita, húmeda e impura, donde suceden constantemente, a manera de tiempo, imágenes oníricas, constelaciones, que a pesar de ser divagantes y dispersas, terminan por ser circulares, aunque no cerradas, logrando así su solidez. Estos países están construidos con el polvo enriquecido de las emociones, entremezcladas mar-adentro en la razón: la tristeza, la vejez del alma, los temores, los placenteros sueños, y lo más importante en el retorno desbordado de este mar hacia la tierra: el odio.



El misterio del odio


También el odio abre el corazón, es “carne que se abre dócil porque la tierra se infla con odio”, verso verdadero es en este mundo, y clave para trazar camino y adentrarse en esta poesía. Es el hilo de plata que nos orientará en este territorio primordialmente acuático. Granda nos dice: “yo tiemblo con el ritmo del odio”. “He aquí la sonrisa del desdentado, el beso del odio”. “El placer del odio”. “El odio acumulado en mis heridas”. “El odio de mi cuerpo está creciendo como un bebé / como un hijo engendrado por amor”: aquí está el odio, se manifiesta como un Ser que rompe puertas y ventanas, que destruye lo que nos aprisiona, que abre la boca y nos deja gritar: odio (como sinónimo de lo benigno), y viene con fuerza a implotar y destruir lo que no nos permite ser diferentes.

En el núcleo de este Ser se compenetra el mar, donde la lluvia se desmorona a sí misma. La poeta se proclama dueña del agua, la dueña de sí: ella es la atmósfera: su mundo creado, y a la vez la madre que le ahoga. Silencios de agua es el colapso “hacia dentro” donde “todo es mar”. Y a este mundo llegan las tormentas y el viento, la desolación del erotismo idealizado, de aguas turbias que recorrerán los pasadizos mojados de lo onírico: el sexo como flor de fuego que espera abrasar al amado. “Y busco un hombre que acurruque la sonrisa en sus labios para sentir alivio / para mentir que tiene en sus hombros el peso de la luz / en su espalda ancha / en su vientre de luz / en la luz de la luz”. Pero todo primer encuentro es con el enemigo. El asco persiste a pesar de tanta agua. Es contradicción desear y no querer esta realidad, donde otras dimensiones se ocultan en el placer secreto que guarda en el cajón de las Manzanas, pero “a qué hueco de la hoguera hay que saltar para incendiarse”, se pregunta Granda la poeta, y sale en busca de ese árbol de frutos rojos, pero todo es desierto, tierra hecha polvo. “Te perdono por las noches en que odiaré la trayectoria del desierto en mis venas (…) por la enredadera de odio que arrastraré a mi paso”, escribe. Si el cuerpo se convierte en acto, ella será ubicua, será mar-lluvia-agua, membrana-cuerpo-árbol, será todo elemento de este invernadero, para entonces llover, verterse en el poemario que por supuesto también es un gran cuerpo ubicuo: y decirse “toma fuerza de las lágrimas, báñate con ellas y fortalécete”. Después ordena este mundo a voluntad, separa la tierra del agua. Ella es el agua que fluye y libera, también madera, cuerpo que se quema con su propio fuego, litúrgica serpiente bajo sus piernas: es el árbol y su fruto: árbol-manzana-serpiente.

El Ser del odio, creado como hijo del amor, manifiesta aquí esa voluntad que hay en todo acto, “tiemblo porque no cabe ya tanto odio en este cuerpo”, oprime a tal grado que la implosión llega a su clímax, concluye y crea la rojinegra manzana del odio como conocimiento benigno. “En este desierto con dolor maduran las manzanas (…) Ardo esta noche con las manos ardiendo dentro de mí”. Aquí está la hembra roja para morderse nacida.



La manzana del conocimiento


Arde sola esta casa que apesta a soledad. Este pasillo de espinas me corona: laguna donde flotan mis muertos”: el desarraigo, el desprendimiento que viene como opción para la individualidad: significa que ser manzana es caer del árbol, evolucionar y mutar de esencia: manzana-rojo-gorrión-durmiente, emplumada-flor, fruto-lúcido-antidivino. Para llegar a esto se requiere el pensamiento y un acto que llene la boca de palabras rojas.

Este poemario cumple con abrir las tinieblas de la mente y mostrar los brillantes y misteriosos frutos del árbol de los sentires humanos, donde Granda es ese fruto-isla que quiere completar el mundo amado y reconstruir el ideal para no permitirse ser limitada por el espejo. No es el fruto que se pudre en la rama del árbol. “Inahogable es esta isla”. Sólo hacen falta orquídeas para incendiar el árbol, dorar la manzana y perfumar la tierra con dulces aguas, pues ante lo frágil del mundo hay que arder de claridad y quitarse “la tibieza enferma” y “la piel ampulada”, costras hechas de pura añoranza. Así el paladar de la mente podrá escribir y describir, crear para saborear las manzanas secretas que se guardan, para quien las busca, en puños de la poesía.

Un mordisco a esta manzana permitirá al lector entrar al mundo con voz de Granda, y también reiniciar esa búsqueda detrás del espejo, donde todo es mar, un mar tan propio como la huella digital, y tan importante como el gesto que da valor a tu rostro.




Dos poemas de Silencios de agua

12

Yo no sé
no tengo ganas de pararme frente al espejo
para examinar mi rostro golpeado por la verdad

a qué le tengo miedo
a quién le aborrezco la cara
el nombre
Yo he dormido este refugio de insomnios entre sábanas tibias
entre dos almohadas que me abrazan

y duermo




8

Soñé con agua acariciándome los pechos
y en silencio sola fluía el agua

y una voz dejó su nombre en mi oído
y le entendía

Yo sé que mi sangre tiene su marca
Yo también soy náufraga de una Isla
donde no hay coordenada que a ti me lleve

Busco el son del ruido
me tiendo sobre la arena húmeda
de hinojos acaricio al cielo
y con el jadeo de la tristeza canto

Un dulcísimo bramido marca mi cuerpo
qué línea perfecta has trazado sobre mí
qué largo silencio me ha inundado los muslos
qué suave rocío arde en mis manos

Qué tormenta me ha tomado tan triste esta noche